Nicaragua, mucho por descubrir y disfrutar

Nicaragua se encuentra en el corazón de América, bordeada por dos océanos; muchos lagos, ríos, islas, una franja de volcanes activos e inactivos y verdes montañas que se alzan tras la neblina boscosa del norte.

La cultura de Nicaragua es una mezcla indígena, africana y española que da como resultado una invaluable historia, tradiciones, gastronomía y arquitectura.

Ciudades coloniales: son León y Granada, las más antiguas del país, su belleza deja perplejo a cualquier viajero, dada su arquitectura colonial, neoclásica y barroca. Entre los atractivos de estas joyas coloniales destacan su gente y construcciones que datan de hace 400 años.

León y Granada conservan casas con gruesos muros de adobe y taquezal, amplios patios y aceras que permiten que las familias al caer la tarde se sienten a conversar, sus iglesias guardan obras maestras y una de ellas (Catedral de León) escolta la tumba del insigne poeta, Rubén Darío.

Costa Caribe: es la segunda área más poblada de Nicaragua, después de Managua. Una región diversa y multiétnica, con montañas, playas cristalinas y de arena blanca, rica en biodiversidad marina y con una gran riqueza gastronómica, lingüística y folclórica, es multicultural.

Esta parte de Nicaragua es uno de los principales atractivos turísticos del país, alberga destinos impresionantes como Corn Island, Laguna de Perlas, Cayos Miskitos, celebraciones únicas como el Palo de Mayo y King Pulanka.

Sol y playa: el Pacífico de Nicaragua posee una extensa lista de opciones para los amantes del soy y la playa; desde el departamento de Chinandega hasta Rivas se cuentan casi 30 playas, todas con diferentes escenarios naturales, listas para que el turista pueda disfrutarlas todo el año.

Muchas de estas playas son ideales para la práctica del surf, tienen costas perfectas, aguas cálidas, o simplemente son ideales para tomar el sol. Algunas, poco pobladas, idóneas para relajarse y otras con una amplia oferta turística, para todos los gustos.

Norte natural: la nación más grande de Centroamérica cuenta con cinco departamentos caracterizados por poseer montañas frescas y bosques de nebliselva. El clima es fresco y nuboso, sus pueblos rurales, la economía se centra en la producción de café, maíz, granos básicos y tabaco.

El norte del país mantiene sus tradiciones vivas con sus mazurkas y polkas, artesanos del barro, de la piedra de marmolina, de la tusa, ciudades llenas de historia, con gente sencilla y acogedora, cuna de grandes artistas.

Cultura y tradición: nace del resultado de la mezcla de elementos indígenas con españoles.

Masaya, conocida como la capital del folclor, posee una variedad de tradiciones religiosas y culturales, tiene una amplia gastronomía y diferentes bailes que evocan diversos contextos de nuestra historia. Masaya también es cuna de artesanos, especialistas en trabajar madera, textil, barro y cuero.

Mientras, Carazo representa orgullo e identidad al poser una de las obras teatrales más importantes del país y Patrimonio de la Humanidad, el Güegüense, fusión de las culturas indígena y española, donde se mezcla teatro, danza y música.

Aventura y experiencias rurales: en el centro sur de Nicaragua está Boaco, Chontales y Río San Juan; comparten el lago Cocibolca y se caracterizan por su cultura ganadera, convirtiéndose en las principales zonas productoras de leche y carne del país. Ofrecen turismo rural e histórico, poseen un clima agradable gracias a sus verdes montañas y reservas naturales que funcionan como pulmones de Nicaragua y Centroamérica.

El Nancital, Acoyapa